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La Revolución de la Información, la tercera gran revolución de la humanidad (primero fue la verde y posteriormente la industrial), generó cambios sin precedente en el mundo en un periodo sumamente corto. Mientras que el impacto de la revolución industrial fue gradual y tardó más de un siglo en generar cambios profundos en las estructuras de poder, producción y sociales, la revolución de la información transformó dichas estructuras en menos de dos décadas. Mientras que la Revolución Industrial tuvo como objetivo sustituir el trabajo manual, con máquinas que aumentaran la velocidad y la calidad de la producción a niveles superiores a los de la capacidad humana, la revolución de la información significó sustituir el trabajo intelectual, con computadoras y dispositivos mucho más potentes que permitieran el manejo y procesamiento acelerado de elevados volúmenes de información, propiciando avances insospechados en la ciencia, la tecnología, la educación y la cultura. Sin la revolución de la información no hubiera sido posible llegar a donde nos encontramos hoy, pues incrementó el poder de la mente humana y dio origen a la era del conocimiento. En nuestros días, algunos de los hombres más ricos del mundo deben sus fortunas a empresas estratégicamente posicionadas en áreas intensivas en conocimiento como son las tecnologías de la información y las comunicaciones. Cuando se entiende la importancia de llevar al mercado los desarrollos tecnológicos, los descubrimientos científicos y las innovaciones que día con día realizan técnicos, investigadores, profesores, emprendedores, empresas y empresarios, entonces el conocimiento se transforma en riqueza. Los países que han entendido esta fórmula son países triunfadores y punta de lanza del desarrollo. Esos y no otros, son los países que pueden aspirar a una gran prosperidad. Los que no han entendido la importancia de los avances tecnológicos, científicos y las innovaciones, desafortunadamente, están condenados al atraso y la mediocridad y tienen un futuro gris e incierto. Pero que ha pasado en el mundo de los descubrimientos científicos y tecnológicos que pueden ser llevados al mercado? Quién supera a quién? Existe alguna manera de saberlo? Por supuesto, un indicador importante es el número de patentes que un país solicita al año. Como se encuentra México en este contexto. Veamos una tabla de nuestros principales rivales globales. | PAIS | 2003 | 2004 | 2005 | 2006 | 2007 estimado | % Crec. 2007/2006 | | Corea del Sur | 2,949 | 3,558 | 4,688 | 5,944 | 7,061 | 18.8% | | China | 1,295 | 1,706 | 2,503 | 3,951 | 5,456 | 38.1% | | India | 764 | 724 | 679 | 831 | 686 | -17.4% | | Rusia | 586 | 519 | 657 | 695 | 507 | -27.1% | | Brasil | 219 | 278 | 271 | 333 | 384 | 15.3% | | México | 131 | 118 | 141 | 180 | 173 | -3.9% | WIPO/PR/2008/536 A diferencia de lo que sucedió en 2006, en que México solicitó el registro de 180 patentes, en 2007 sólo solicitamos 173, es decir, un decrecimiento de 3.9 por ciento. En contraste, Brasil que en 2006 solicitó 333 patentes, en 2007 solicitó 384, un crecimiento del 15.3 por ciento. Corea del Sur que en 2006 solicitó 5,944 patentes, en 2007 solicitó 7,061, un aumento del 18.8 por ciento Pero la verdadera sorpresa fue China que había solicitado en 2006 el registro de 3951 patentes y que en 2007 aumentó un 38.1 por ciento al pasar a 5456 patentes solicitadas. En estas condiciones, quienes tienen mayor capacidad de crecimiento y prosperidad en el futuro? La respuesta es sumamente clara. En la era del conocimiento, las posibilidades de crecimiento y bienestar existen fundamentalmente para los países que logren transformar dicho conocimiento en productos para el mercado global. Los que más patentes generan tienen un liderazgo indiscutible. La rubrica de Alejandro González “Ex Subsecretario para las Pymes” 2008-2009
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