
Eduardo Torreblanca Jacques
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Fondo De Inversion Discovery Americas
11 de Noviembre de 2011
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Publicado originalmente en el periódico El Universal
Por: Discovery Americas
En México, el principal usuario del ahorro financiero es el sector público: entre 2000 y 2010 aproximadamente el 60% del financiamiento interno total fue absorbido por este sector. Esto implica que la mayor parte del ahorro interno se destina al sector no productivo, lo cual contrasta con lo que ocurre en otros países con los que compite México. De hecho, el crédito al sector privado no financiero representó 22.8% del PIB en 2010, lo cual ubica a México en el penúltimo lugar de penetración del sistema financiero en el sector privado.
Si bien el financiamiento interno al sector privado no financiero se ha incrementado en los últimos años, transitando entre 2000 y 2010 de 17.4% a 22.8% del PIB, la mayor parte de este aumento se ha dado en el financiamiento a los hogares. Mientras que el financiamiento interno al sector empresarial se mantuvo prácticamente constante en 10% del PIB en la última década, el financiamiento a los hogares aumentó de 7.71% a 12.74% del PIB. Los hogares gozaron un aumento tanto en el financiamiento al consumo, que pasó de representar 0.92% a 3.57% del PIB entre 2000 y 2010, como en el financiamiento a la vivienda, el cual se incrementó de 6.79% a 9.17% del PIB en el mismo periodo.
Otra observación que confirma la baja penetración del sistema financiero en las empresas mexicanas es el que las compañías financian sus inversiones en activos fijos y capital de trabajo principalmente con los recursos generados por la empresa, con proveedores y en menor medida con financiamiento del exterior. En el 2006, sólo el 15% de la inversión de las empresas mexicanas se financió mediante crédito bancario o emisión de deuda y el 0.06% a través de emisión de acciones, dichas cifras están muy por debajo del promedio de países comparables. De la misma manera, en México sólo el 2% del capital de trabajo se financia con crédito bancario, mientras que el promedio de países comparables es de 17%.
En efecto, el sector productivo de nuestro país tiene limitadas opciones de acceso a recursos. Con base en la encuesta Enterprise Surveys realizada por el Banco Mundial, entre los países en desarrollo, México es una de las economías con el menor porcentaje de empresas que tienen acceso a crédito o préstamo.
Por otro lado, el financiamiento al sector privado es fundamentalmente bancario, pues sólo el 8.5% del total del financiamiento interno a este sector se lleva a cabo a través de la emisión de deuda. Debido a esto, mientras que en Chile y Colombia el valor de mercado de los bonos emitidos por el sector privado como porcentaje del PIB es 41% y 38%, respectivamente, en México apenas representa 2% del PIB, lo cual lo sitúa como uno de los más bajos entre países comparables.
Debido a que las empresas mexicanas no tienen acceso a fuentes de financiamiento, tanto en el mercado de valores como bancario, la competencia entre intermediarios para financiar empresas es muy endeble. El comportamiento del financiamiento en México refleja los incentivos que tienen los intermediarios financieros para canalizar el ahorro. Por lo tanto, si queremos que el sector privado reciba más financiamiento es necesario cambiar la estructura de incentivos del sistema financiero mexicano, en particular de la banca.