
Eduardo Torreblanca Jacques
Momentos históricos caracterizados por una economía que no camina, no al menos como se quisiera, entre escándalos de corrupción mayúscula y jóvenes desaparecidos. Para acabarla, la Selección Mexicana de Futbol abre miedos, para los...

México es hoy el 12º mercado de retail más grande del mundo y puede llegar a un valor de ventas por $428 MIL MILLONES DE DÓLARES para 2016.
Fuente: ACCENTURE.

Varios Especialistas
6 de Junio de 2012
930 Hits
por Kevin Hagen
El control
de gestión en una empresa, o en cualquiera organización, se trata de asegurar
que todas las actividades que se realizan están contribuyendo al cumplimiento
de los objetivos estratégicos. El sistema de control de gestión es un proceso
formal, definido, disciplinado y estructurado, con una orientación cuantitativa
y basado en estándares de desempeño para monitorear los comportamientos, y se
puede aplicar en cualquiera empresa, independiente de su tamaño o giro.
Modelo para
Diseñar el Sistema de Control de Gestión
El modelo
que se utiliza para diseñar el sistema de control de gestión debe considerar la
estrategia de la empresa y la estructura organizacional. La estrategia de la
empresa determina las conductas de las personas, orientadas a lograr las metas
y objetivos de la empresa. La estructura organizacional refleja las
responsabilidades de las personas y/o unidades dentro de la empresa para llevar
a cabo la estrategia.
La
metodología para diseñar el sistema de control de gestión debiera comprender las
siguientes etapas:
1. Determinación y segmentación de las unidades principales,
2. Definición de los factores de éxito y los indicadores de gestión,
3. Definición de los procedimientos de monitoreo y
4. Evaluación del impacto que el sistema tiene o puede tener en el
comportamiento de las personas.
Cómo
Desarrollar la Estrategia
El sistema
de control de gestión tiene el objeto de monitorear el cumplimiento de las
responsabilidades en cada unidad dentro de la empresa. Por eso es necesario
preparar la estructura organizacional de tal manera que estas unidades queden
establecidas, según las responsabilidades que se han identificado. Solamente
cuando las responsabilidades están claramente definidas y las unidades
organizacionales correspondientes están establecidas se pueden definir los
indicadores de gestión para monitorearlas.
Centros de
Responsabilidad
La primera
etapa de determinación y segmentación de las unidades organizacionales puede
aplicarse en una empresa pequeña o grande. La diferencia puede ser que en la
pequeña empresa las responsabilidades quedan con una sola persona, en vez de un
grupo de personas. Lo importante es:
reconocer los centros de responsabilidad,
determinar la naturaleza de estas responsabilidades y
definir los procedimientos para armonizar las relaciones entre estos centros
de responsabilidad.
¿Quién Tiene
la Responsabilidad?
El centro de
responsabilidad es la persona o unidad organizacional a quien se han delegado
determinadas funciones y quien tiene un determinado nivel de decisión. Para que
haya centros de responsabilidad, el poder de tomar decisiones tiene que estar
descentralizado y esto puede ser el elemento más fundamental para definir si
una persona o unidad es un centro de responsabilidad.
La
importancia de reconocer qué personas o unidades de la organización son centros
de responsabilidad es que esto permite identificar quién tiene la
responsabilidad efectiva sobre la gestión y los resultados de la empresa.
¿De Qué Es
Responsable?
Una vez
identificados los centros de responsabilidad, hay que determinar qué tipo de
responsabilidad tienen, que puede ser responsabilidad sobre:
ingresos,
costos,
beneficios,
inversiones, o
cualquier otro concepto que sirva a los propósito de la empresa.
La idea
principal es que el control de gestión debe estar lo más asociado posible a las
responsabilidades reales. Se le ha delegado determinadas funciones a la persona
o la unidad organizacional responsable. Y en caso que sea una unidad, debe
haber una persona que tiene la responsabilidad definitiva por el desempeño de
la unidad en el cumplimiento de sus responsabilidades. En base de esta
delegación, se ha descentralizado explícitamente la capacidad de incidir y
decidir en relación a estas funciones.
El tipo de
responsabilidad que se le asigna a cada persona o unidad es una definición que
se debe hacer en base de la estrategia de la empresa. No necesariamente está
relacionado a criterios contables o de control interno. Las responsabilidades
tienen que ver con el manejo de la empresa hacia el cumplimiento de sus metas y
objetivos, según definidos en la estrategia.
Armonizando
las Relaciones entre los Responsables
Las
responsabilidades se asignan de una manera que permite que las distintas
personas puedan interactuar para lograr sus metas individuales y que esto en su
conjunto lleva al logro de las metas de la empresa como un todo.
Se debe
definir con precisión la forma de proceder en las siguientes materias:
la modalidad de transferencia interna de materiales, productos y servicios
entre centros de responsabilidad,
el grado de libertad que tiene cada centro de responsabilidad para conseguir
materiales, productos y servicios de proveedores externos,
la modalidad de fijar precios de transferencia entre centros de
responsabilidad, que sea según el precio de mercado, costo marginal u otro,
cómo se conducen las negociaciones entre los centros y
el sistema que se utiliza para la resolución de conflictos.
Factores de
Éxito e Indicadores de Gestión
Una vez
aclaradas las responsabilidades y cómo los responsables interactúan, se definen
los factores de éxito y los indicadores de gestión. Ésta es la parte central
del diseño del sistema de control de gestión. Estos factores e indicadores se
establecen en base de la misión de la empresa, los objetivos estratégicos y las
áreas clave del negocio.
Los
indicadores deben ser:
pocos,
claros,
simples y
orientados a monitorear las responsabilidades específicas.
Se puede
construir los indicadores de gestión en base de tres pasos:
Definir los factores críticos de éxito,
Poner en operación estos factores y
Definir los estándares que se van a exigir.
La
definición de los factores críticos de éxito responde a la pregunta ¿qué se va
a medir? Estos factores se definen en base de lo que tiene que hacer para
lograr el objetivo final, hacia donde se quiere inducir la conducta de la
persona o centro responsable. Un ejemplo de un factor fundamental podría ser la
rentabilidad.
La puesta en
operación de los factores críticos de éxito responde a la pregunta, ¿cómo se
va a medir el factor definido anteriormente? Se trata de establecer la
conducta específica que se espera lograr en las personas o unidades
responsables para llegar a las metas representadas por los factores críticos de
éxito. Usando el ejemplo de la rentabilidad, podría usar la relación de la
rentabilidad sobre el patrimonio, o la rentabilidad sobre los activos, por
ejemplo. Es importante establecer específicamente cuál medida va a ocupar.
Finalmente,
hay que fijar el nivel estándar con que va a evaluar el desempeño. El estándar
es el nivel cuantitativo específico que quiere alcanzar. Siguiendo con el
ejemplo de la rentabilidad, el estándar podría ser una rentabilidad sobre el
patrimonio de por lo menos 25% anual.
Los
siguientes son algunos aspectos para tomar en cuenta en los pasos anteriores de
definir los factores críticos del éxito, ponerlos en operación y fijar los
niveles estándares:
Los factores críticos del éxito deben derivarse de la estrategia. En
distintas etapas del desarrollo de la empresa el énfasis puede ir cambiando.
Por ejemplo, al principio el énfasis puede estar en ganar clientes, generar
ventas, y posicionarse en el mercado. Más adelante, la eficiencia y el control
de costos puede tomar mayor importancia para mantener o aumentar la
rentabilidad. En un tiempo de cambios en el mercado, el énfasis puede estar en
el desarrollo de nuevos productos y servicios. Los factores de éxito e
indicadores de gestión deben adaptarse a las nuevas exigencias y cambios y la
dirección estratégica que toma la empresa.
Los indicadores de gestión son herramientas que deben ser objetivos y
cuantitativos, que se pueden medir. Deben verse como los componentes de los
objetivos estratégicos de la empresa.
Los indicadores deben prestarse al monitoreo y seguimiento.
Todos los indicadores de gestión deben estar alineados, para que el
cumplimiento de uno alimenta a los otros y así todos contribuyen a la
realización de los objetivos finales.
Niveles
Estándares para los Indicadores de Gestión
Al determinar
los estándares con que se va a medir el desempeño, la pregunta es ¿con qué se
compara? Existen factores tanto internos como externos para tomar en cuenta y
fundamentalmente se puede usar cuatro puntos de referencia:
Las expectativas, el plan, el presupuesto, las proyecciones y los resultados
de la misma empresa. Al desarrollar el plan, la estrategia y el presupuesto, en
efecto está fijando estándares internos. También es importante una comparación
de los resultados a través del tiempo, para monitorear las tendencias en la
empresa.
Los competidores relevantes para la empresa, que se definen según la posición
que la empresa tenga en el mercado.
El promedio de la industria, del sector o del segmento del mercado en que
opera la empresa.
Los competidores y las prácticas de clase mundial, que sean los más avanzados
y exitosos.
Posiblemente
se puede ocupar algo de todos estos puntos de referencia en definir los niveles
estándares para su propia empresa. Dependerá de la realidad que cada empresa
tenga y del énfasis estratégico que quiere seguir.
Procedimientos
de Monitoreo
Para que los
factores críticos de éxito y los indicadores de gestión tengan el efecto
deseado de impulsar las conductas que llevan a la realización de las metas
estratégicas, es necesario hacer monitoreo para medir las conductas. En esta
fase del diseño del sistema de control de gestión, hay que definir, desarrollar
e implementar los sistemas y procedimientos para que todo el sistema funcione.
Los
principales aspectos a considerar en esta etapa son:
Evaluación de las necesidades de información,
Definición de los procedimientos de análisis de los datos,
Diseño de informes de gestión,
Determinación de los sistemas de información que apoyen el control de gestión
y
Diseño de procedimientos de control.
Hay que
determinar la información que se necesita y de dónde proviene. Puede haber
distintas fuentes de información para efectos del control de gestión: el
presupuesto, las proyecciones financieras, los estados financieros, los análisis
de variaciones e informes de contabilidad de costos, y los informes
operacionales.
Puede ser
que ya se tienen procedimientos para el análisis de ciertos datos, como parte
del control presupuestario, por ejemplo. Pero el concepto de control de gestión
es más amplio. Puede ser necesario desarrollar otros procedimientos para
analizar otros tipos de información que sirve para determinar y monitorear los
factores críticos de éxito y los indicadores de desempeño en el control de
gestión.
Al definir
estos procedimientos, puede ser necesario crear nuevos informes, o adaptar
informes que ya existen, para que sirvan los objetivos del monitoreo de los
indicadores.
Los sistemas
de información que apoyen el control de gestión deben dar los resultados
deseados, en base de las determinaciones ya hechas sobre la información que se
necesita, los procedimientos para su análisis y los informes diseñados. Estos
sistemas pueden ser planillas de trabajo, otros tipos de registros, o un
software especializado para el control de gestión. Lo importante es que el
sistema o los sistemas captan la información necesaria y que la procesan de la
debida manera para generar los informes que se requieren.
El diseño de
los procedimientos de control se trata de la forma en que se va a evaluar el
comportamiento de los indicadores de gestión y cómo se van a realizar las
acciones correctivas cuando sea necesario.
Impacto que
Tiene el Sistema de Control de Gestión en el Comportamiento
Ya que el
sistema de control de gestión pretende impulsar los comportamientos que llevan
a la realización de las metas y los objetivos estratégicos de la empresa, hay
que hacerse cargo de las relaciones que existen entre el control de gestión, el
comportamiento de las personas y los otros sistemas de administración, como la
estructura de remuneraciones y la evaluación del desempeño. Esto forma parte de
la necesidad de alinear sistemas y procedimientos para que todos apunten en la
misma dirección.
Entender
todos los factores que entran en el comportamiento humano, al nivel individual
así como grupal, no siempre se presta a cuantificaciones precisas. Al mismo
tiempo, es el mismo comportamiento humano que va a llevar a la empresa al
éxito. Para tener un buen sistema de control de gestión, hay que considerar,
como algunos aspectos fundamentales, los siguientes:
Usar una metodología clara y simple,
El proceso debe ser lo más transparente posible,
El sistema debe contar con el conocimiento, y en lo posible, la aceptación,
de quienes participan en la empresa.
El cumplimiento de las responsabilidades y el logro de las metas individuales
siempre deben contribuir al cumplimiento de los objetivos estratégicos de la
empresa.
Autor Kevin Hagen Born in Minnesota, USA in 1955; studied
Business Administration Accounting, graduating in 1977 and obtaining CPA
license. Worked in corporate accounting environments.
Si te gustó el artículo y la
temática del Blog por favor sería muy interesante para todos que nos dejes tu
comentario.
Además, puedes recibir todos los
artículos completos en tu buzón de e-mail ingresando tu dirección de correo en
la opción de suscripción en la página principal. Tu dirección de e-mail solo se
utilizará para mandarte la actualización del blog diariamente. Muchas gracias
por acompañarnos.